Son muchas las profesiones que tienen problemas de intrusismo, pero cuando hablamos de intrusismo a las profesiones sanitarias la cosa es seria, ya que no se mueven solo intereses económicos, sino que está en peligro la salud de los ciudadanos. En España, existe un grave problema de salud pública, y, son las llamadas “Terapias Alternativas”, no dichas “terapias” en si, sino llevadas a cabo por personas con un completo desconocimiento de la Anatomía, Fisiología y Patología médica, tres pilares básicos para garantizar una actuación rigurosa, que no ponga en peligro la salud; e incluso la vida de las personas. Además de la escasa formación, de dudosa calidad, con profesorado más que cuestionable, poca o nula evidencia y estudios científicos, otro añadido es el atrevimiento de muchas de las personas que práctican el intrusismo, que se traduce en imprudencia y tiene como resultado el peligro de la salud del que se pone en sus manos. Se utiliza publicidad engañosa, tratamientos “milagro”, se atribuyen titulaciones que no poseen, que no son oficiales y por lo tanto no tienen ninguna validez.

Para aclarar dudas, voy a citar los únicos profesionales con titulación universitaria, y, por tanto oficial, con potestad legal para llevar a cabo un tratamiento a una persona con algún tipo de patología:

Médico (en sus diferentes especialidades), Fisioterapeuta, Enfermero, Terapeuta Ocupacional, Podólogo y Psicólogo.

También voy a explicar la validez que tienen titulaciones expedidas por academias privadas: ninguna. Me explico: Monto una empresa “X”, me dedico a dar cursos de “Y” titulación, expedida por mi empresa, las personas que hacen el curso son titulados en “Y” porque yo lo digo, y punto. Es así de simple. Vergonzoso que en este país se permita hacer esto.

No critico la vocación ni las buenas intenciones de todas las personas que practican el intrusismo, pero si de verdad tienen dicha vocación que estudien, que saquen una buena nota media en el bachillerato y lo mismo en la PAU (las notas de corte son de las más altas) y que se curren tres años de carrera, o cinco, o seis, o diez, con prácticas clínicas, clases teóricas con sus respectivos exámenes teóricos y prácticos; formándose con un nivel universitario y con profesionales con amplia experiencia. Esa es la única manera de ejercer una profesión sanitaria con garantias para los pacientes, todo lo demás es una irresponsabilidad.

Por otra parte está la libertad de las personas para acudir al profesional o pseudoprofesional que le de la gana. Si, libertad, pero informada. Que no se engañe a las personas diciéndoles que son titulados en “noseque y nosecuanto”, o que son Médicos o Fisioterapeutas cuando en realidad no lo son. O que pueden curarlos cuando en realidad no están capacitados para ello. Que cada cual se ponga en las manos de quien quiera, pero que no lo haga por ignorancia.

En Cataluña se ha aprobado recientemente un Decreto que pretende regularizar las terapia alternativas en dicha comunidad, no hace falta decir después de todo lo expuesto que se trata de un despropósito. Esto solo ocurre en España, todos los demás países europeos con un sistema sanitario moderno se niegan a esta legalización e incluso no existen estas profesiones (Francia por ejemplo). Siempre a la cola de Europa. Si estais en contra de esta aberración puedes mostrar tu apoyo en el siguiente enlace.

http://www.manifiesto.consejo-fisioterapia.org/