No es una película de Almodóvar, es una realidad social. El otro día iba a un curso con un amigo, y, lances típicos del tráfico, casi tenemos un accidente con una chica que iba bastante disparatada. Mi compañero le gritó: “¡Ole tus güevos!”. Ella, que interpretaba que la culpa había sido nuestra, comenzó a lanzar toda clase de improperios y barbaridades, pero pasamos de ella. La casualidad hizo que estacionara en el mismo parking que nosotros,y, al vernos nos solicitó, si teníamos cojones, que nos bajaramos del coche. Parece que quería que abandonaramos nuestro vehículo y fueramos a dar con ella para, me imagino, agredirnos, lo cual es bastante ridículo, y me explico: llegar a las manos por un asunto de circulación vial es propio de cromagnones, insultarnos de la manera que lo hizo es de barriobajera, y por supuesto, querer agredir a dos tíos de más de 1.80 m de altura creo que le iba a resultar dificil. Por otra parte iba acompañada de un chico, que en ningún momento se dirigió a nosotros, con lo cual esta barriobajera, y perdón por ser repetitivo; estaba metiendo en problemas a la persona que lo acompañaba sin necesidad.
La verdad que me resulto sorprendente el comportamiento de esa chica, que poca educación y luces, porque, sin en lugar de tener el incidente con nosotros, lo hubiera tenido con alguien de su misma calaña, menudo jaleo se hubiera armado. En fin, que de todo tiene que haber en este mundo.

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