A los viejos, a los nuevos, a los que veo a diario, a los que hace años que no veo, a los que me recuerdan, a los que no, a los buenos, a los malos, a los regulares, a los que nunca olvidaré, con los que sonrio, con los que lloro, en los que confío, en los que no, a los que entiendo, a los que se hacen entender, a los que me entienden, a los que les da igual no entenderme, a los que llaman de vez en cuando, a los que nunca llaman. A todos ellos gracias, porque todos me han hecho aprender algo, bueno o malo, pero algo.